En la
medida de lo posible, procure no transitar por lugares solitarios o poco alumbrados.
Circule
en sentido opuesto a la marcha de los vehículos, lo más
alejado posible de los rincones, situando su bolso o cartera hacia el
interior de la acera, de manera que pueda evitar los "tirones".
Lleve
sólo el dinero necesario y distribúyalo en sus bolsillos. Evite
llevar el dinero en el bolsillo trasero de su pantalón.
Cuando
se disponga a utilizar los servicios de los cajeros automáticos, observe
antes a su alrededor por si hubiese personas sospechosas que podrían
apropiarse del dinero obtenido a la menor oportunidad. Si tiene dudas respecto
de determinadas personas, no utilice el cajero en ese momento, o diríjase
a otro que haya cerca.
Preste
una especial atención a la entrada o salida de los transportes públicos.
Evite las aglomeraciones. Si alguien tropieza con usted compruebe si le han
quitado la cartera.
Cuando
vaya de compras, no se distraiga. Observe con atención a las personas
próximas a usted y no pierda el contacto con su bolso.
Si se
siente perseguido yendo en su coche, toque la bocina constantemente para llamar
la atención y diríjase a un Centro policial o lugar concurrido.
Gritar,
pedir socorro, puede intimidar al asaltante, así como atraer la atención
de otras personas.
Observe
las características esenciales de su agresor (edad, estatura, color
de pelo, rasgos de su rostro, nacionalidad, acento al hablar, vestimenta,
dirección de la huida, vehículo utilizado, etc.).
Cuanto
más precisa sea su información, mayores serán las posibilidades
de localizar al delincuente y recuperar los objetos sustraídos.
Si son
varios los agresores, procure centrarse en uno de ellos, el que tenga más
próximo o el que más destaque. Esto servirá para descubrir
posteriormente al resto del grupo.
Después
de haberse cometido el delito, si le es posible, avise a la Policía
y explíqueles todo lo que recuerde.
Mientras
espera la llegada de la Policía, anote sus observaciones. No haga comentarios
con los demás sobre el suceso, ya que podrían mezclarse con
sus propias impresiones. No coloque ni toque nada hasta la llegada de la Policía.
Podría destruir involuntariamente las pruebas del delito.